Consecuencias de dejar LLORAR a un bebé

En relación a la crianza hay multitud de creencias, muchas de ellas alejadas de lo realmente recomendable. Una de las frases que más he oído afirma que “si se coge a un bebé cada vez que llora, se acostumbrará a los brazos y eso no es bueno”.

He estado leyendo sobre “el método del llanto controlado” que se ha puesto de moda entre los padres para que los más pequeños duerman solos y que utiliza la ignorancia del llanto para conseguir el objetivo.

Eduard Estivill, médico especialista en medicina del sueño y quien lo ha dado a conocer en España, afirma que los niños están preparados para dormir solos hacia los 4-6 meses y que los padres deben limitarse a crear un clima relajante antes de que el niño vaya a dormirse, para luego dejarlo solo en la habitación (aunque llore) mientras esté despierto. Si empieza a llorar, no deben cogerle en brazos sino consolarle con la palabra a cierta distancia y darle un chupete o peluche para que se sienta seguro. Si vuelve a llorar, deben esperar un poco más de tiempo para acudir, y así sucesivamente. El secreto, según él, está en ser constante en la aplicación del método. También advierte que si el bebé vomita se deberá tratar como una llamada de atención, sin cogerle por supuesto.

¿Qué ocurre cuando un bebé llora y le ignoramos?

Aumentan los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y se liberan sustancias como la serotonina y los opiáceos (responsables de que el bebé se relaje). Por tanto, es cierto que se consigue que finalmente se duerma, pero agotado por el estrés sufrido.

Cuando son tan pequeñitos necesitan atención y consuelo, de lo contrario se producirá un apego inseguro que puede derivar en niños dependientes, desconfiados y con una autoestima baja.

La ciencia ha demostrado que un estrés prolongado a edades tan tempranas afecta a las conexiones entre neuronas, disminuye la hormona del crecimiento, aumenta la presión sanguínea en el cerebro y disminuye su oxigenación. Más adelante pueden tener más dificultad para controlar sus emociones, probabilidad de desarrollar TDAH, conductas impulsivas y agresivas.

Es cierto que el método se parece bastante a lo que se suele recomendar desde el punto de vista psicológico pero con aspectos mal aplicados. Es necesario tener en cuenta la edad y características del niño y llevar un control de las estrategias puestas en práctica por parte de un profesional. Es un error dar unas pautas generalistas, sin supervisión de un experto y dirigidas a bebés tan pequeños. Y para terminar, este método no es adecuado ni para que aprendan a dormir ni en otras situaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s