¿Cuál es una de las FOBIAS más INCAPACITANTES?

Según el DSM-V, la Agorafobia se cataloga dentro de los Trastornos de Ansiedad y se caracteriza por un miedo intenso continuado a estar en ciertos lugares como pueden ser transportes públicos, lugares abiertos o cerrados, así como temor a rodearse de multitudes (centro comerciales, conciertos, …). La persona suele evitar este tipo de situaciones por miedo a no poder escapar o a no recibir ayuda si le ocurre algo (caída, mareo, ataque de ansiedad,…). En caso de permanecer en los lugares temidos, se experimenta con un alto nivel de ansiedad.

Este trastorno puede llegar a limitar de forma importante la vida de quien lo sufre, puesto que poco a poco va evitando situaciones hasta incluso acabar encerrado en casa. Hacer recados, ir a trabajar, ir al colegio a llevar y recoger al niño, el ocio o las relaciones sociales son algunos ejemplos de actividades a las que puede afectar la Agorafobia. En muchas ocasiones, suelen aparecer sentimientos de culpa por no poder compartir con el entorno más cercano determinados momentos y por suponer una carga para los seres queridos.

Os dejo por aquí los síntomas físicos y psicológicos más frecuentes relacionados: respiración acelerada, presión en el pecho, sudoración excesiva, temblores, mareos, ansiedad, inseguridad, miedo a morir, sensación de pérdida de control y sensación de irrealidad, entre otros.  Como veis se produce un malestar excesivo cuando en realidad no hay peligro presente.

¿Cuál es su origen?

Normalmente la Agorafobia suele desarrollarse a raíz de sufrir una ansiedad importante en un lugar determinado, normalmente fuera de casa. Es en ese momento cuando la persona asocia el lugar al malestar físico y emocional que tiene, y en un futuro temerá que se vuelva a producir en el mismo sitio o en otros (generalización). Con el paso del tiempo tenderá a experimentar ansiedad antes de ir a determinados lugares llegando incluso a evitarlos si es posible. Además de la asociación errónea que se produce, hay otros factores involucrados en su aparición. Se ha descubierto hace poco que existe una predisposición genética a sufrir ansiedad, y que además cambios homonales y problemas endocrinos podrían influir. Por otro lado, una educación sobreprotectora puede provocar necesidad de depender de los demás y baja confianza en uno mismo, no ayudando en absoluto en este tipo de casos. Por último, periodos de estrés prolongados (ruptura de pareja, enfermedad larga de un familiar, problemas laborales,…) podrían desencadenar la aparición de este Trastorno de Ansiedad aunque no sea inmediatamente.

¿Hay tratamiento?

Sí. Si crees que sufres Agorafobia o conoces a alguien que tenga sus síntomas contacta con un profesional de la salud mental que evalúe el caso.

Me centro solo en lo que me compete, aunque también existen fármacos utilizados para la reducción y eliminación de los síntomas (mientras la persona esté bajo los efectos de la medicación). En cuanto al ámbito psicológico, la terapia cognitivo-conductual ha demostrado su eficacia en el tratamiento de este trastorno, siendo las Flores de Bach un complemento natural ideal para disminuir los miedos. El objetivo es que la persona gane autonomía y mejore su bienestar personal y social sin efectos secundarios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s